Cultura de Datos: Más allá de la tecnología, modelos y la inteligencia artificial
por Javier Bermúdez
por Javier Bermúdez
En la era digital actual, donde la inteligencia artificial generativa tiene un gran protagonismo en el mundo de la analítica (generando narrativas de datos que explican los hallazgos en lenguaje natural), el valor de los datos en las organizaciones es incuestionable. Sin embargo, para convertirse en una organización realmente basada en datos, no basta con disponer de grandes cantidades de datos, tecnologías y un equipo de científicos de datos, es necesario establecer una cultura de datos sólida, transversal a toda la organización. En este artículo explicaremos un modelo que nos permitirá fortalecer esta cultura de datos a través de cuatro pilares específicos.
Entendemos cultura como el conjunto de percepciones, actitudes, creencias, valores y formas de interacción dentro y entre los grupos de personas existentes en la organización. A partir de esta definición, podríamos desarrollar el concepto de cultura de datos de la siguiente manera:
“La cultura de datos es el conjunto de percepciones, actitudes, creencias, valores, comportamientos y capacidades que comparten y practican todas las personas de una organización en torno al uso efectivo de los datos. Esta cultura se manifiesta en cómo se gestionan, analizan e interpretan los datos para tomar decisiones informadas que permitan resolver problemas y generar valor tangible y sostenible. Una sólida cultura de datos implica un entorno en el que los datos son considerados como activos estratégicos, las personas cuentan con las tecnologías analíticas necesarias y están capacitadas para utilizar los datos de manera ética y eficiente. Asimismo, las prácticas de gestión y gobierno de datos están alineadas con los objetivos organizacionales para impulsar el crecimiento, la innovación y la competitividad.”
Para establecer una cultura de datos sólida, es necesario apoyarse en cuatro pilares fundamentales: 1.- Fortalecer las capacidades de los colaboradores para el uso de datos, 2.- Eliminar las barreras mentales que limitan el uso efectivo de los datos, 3.- Facilitar las tecnologías analíticas y arquitectura adecuadas para fomentar el uso efectivo de los datos. Estos pilares, se soportan por una base sólida de gobierno de datos, que permita aprovechar el verdadero valor de los datos.
1. Fortalecer las capacidades para el uso de los datos.- Para que los datos se utilicen de manera efectiva en toda la organización, es crucial fortalecer las capacidades de los colaboradores en lo relacionado a Data Literacy o Alfabetización de Datos, que se entiende como la habilidad de leer, trabajar, analizar y discutir con datos. Esto implica invertir en formación continua para desarrollar estas habilidades y técnicas que permitan utilizar los datos en la toma de decisiones.
2. Eliminar las barreras mentales que limitan el uso efectivo de los datos.- Nuestros comportamientos están directamente influenciados por nuestros sentimientos, los cuales a su vez son moldeados por nuestros pensamientos, este enfoque es útil para entender cómo las creencias subyacentes pueden influir en las actitudes y comportamientos, especialmente en el contexto de la cultura de datos. Aplicando este modelo al uso de los datos en una organización, podemos identificar barreras comunes que impiden una cultura de datos sólida. Estas barreras suelen estar enraizadas en pensamientos o creencias limitantes, que desencadenan sentimientos negativos y, finalmente, resultan en comportamientos que no favorecen el uso efectivo de los datos. A modo de ejemplo podríamos tener el siguiente pensamiento como barrera al uso de los datos: Pienso.- Los datos son míos; si los comparto, pierdo control o poder. Siento.- Siento molestia o frustración por tener que compartir los datos que trabajé o por tener que hacer un trabajo extra para otros. Actúo.- No tengo por qué compartir los datos; los mantengo solo para mi equipo o área. Otros pensamientos podrían ser: “El área de Análitica en muy burocrática, mejor yo armo mi propio modelo”; “No creo que genere algún problema si no registro bien la fecha de nacimiento”. Al identificar estos pensamientos limitantes y entender cómo se traducen en sentimientos y comportamientos, las organizaciones pueden diseñar intervenciones más efectivas para promover una cultura de datos colaborativa y orientada al valor.
3. Facilitar las tecnologías y arquitectura idóneas.- Contar con tecnologías adecuadas es crucial para que los datos se utilicen de manera efectiva en la organización, las herramientas deben ser accesibles y estar alineadas con los objetivos y necesidades de los equipos de trabajo. Asimismo, la arquitectura de datos es fundamental ya que proporciona una estructura que permite un flujo de datos eficiente, seguro y escalable en toda la organización.
4. Gobierno de datos como base transversal.- Para que estos tres pilares funcionen de manera efectiva, es fundamental que estén respaldados por un gobierno de datos robusto, que brinde las políticas, procesos y estándares necesarios para garantizar que los datos sean precisos, confiables y estén disponibles cuando se necesiten.
Una cultura de datos fuerte no surge de la noche a la mañana, requiere un esfuerzo continuo y coordinado en torno a estos cuatro pilares y un adecuado gobierno de datos. Un habilitador fundamental será el Liderazgo, muy importante para gestionar el cambio y eliminación de pensamientos que generan barreras en el uso de los datos. Trabajar esta cultura a partir de este modelo, ayudará a las organizaciones a estar mejor posicionadas para aprovechar el verdadero potencial de sus datos.
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